Hace unos años surgieron y hoy día son comunes. Llamados “cosmeceuticals” en inglés, en español se conocen como “cosmecéuticos”. Quizás no sea la palabra más bonita y hasta sea una traducción bastante forzada del inglés, pero eso se lo dejaré a los estudiosos de la lengua española. Lo que a mí me preocupa es el valor de estos productos para nosotras. Para determinar esto, empecemos al tratar de definir los llamados “cosmecéuticos”. Se supone que sean productos que combinan los beneficios de dos tipos de productos: los cosméticos y los farmacéuticos; de ahí su nombre en inglés... y su traducción forzada al español. En todo caso, por lo general las empresas utilizan el término para referirse a ciertos productos para la piel, en particular los que comercializan o recomiendan los dermatólogos. Tanto su nombre como el hecho de que son recomendados por médicos puede dar la impresión que no son productos cosméticos comunes y corrientes, sino algo especial, tal vez productos con ingredientes activos más eficaces o biológicamente más activos.
Y no hay duda de que muchos médicos están promocionando este tipo de productos. La Dra. Tina Alster es la vocera de Lancome; la Dra. Karyn Grossman es la vocera de Prescriptives; el otoño pasado se lanzaron al mercado los productos que llevan el nombre de la Dra. Patricia Wexler, Patricia Wexler M.D. Dermatology; los productos Skin Effects por el Dr. Jeffrey Dover ahora se venden en las farmacias CVS; la línea SkinCeuticals del Dr. Sheldon Pinnell ha sido adquirida por L'Oreal y, por supuesto, tenemos al Dr. N.V. Perricone. Este grupo va encabezado por el Dr. Howard Sobel, quién agregó el RMX Maximum de precio exorbitante -suficiente producto para 28 días cuesta $1.000 dólares- a su línea DDF para el cuidado de la piel.
A pesar de todas estas recomendaciones de médicos respetados, en realidad los cosmecéuticos no están sujetos a regulación o a control alguno... el gobierno estadounidense no los clasifica como medicamentos ni tampoco los regula estrictamente. De hecho, cualquiera puede decir que su producto es un “cosmecéutico”. A fin de cuentas, se trata de un término mercadotécnico cuyo propósito es impresionar a la gente. Debido a esto la Dirección de Alimentación y Fármacos, la agencia que regula los medicamentos vendidos en EE.UU., dice que en realidad no existen los cosmecéuticos y que simplemente son productos cosméticos acompañados de un lenguaje mercadotécnico llamativo.
¿Realmente hay diferencias entre los productos cosméticos farmacéuticos y los demás productos cosméticos? La respuesta es sí y no, porque sin importar cómo se etiquete y comercialice un producto, muchos tratamientos para el cuidado de la piel sí contienen ingredientes que afectan al funcionamiento biológico de la piel. Los principios biológicamente activos que pueden contener son antioxidantes (la mayoría de los cuales tienen propiedades antiinflamatorias), ingredientes mensajeros, exfoliantes, ingredientes que aclaran la piel y sustancias intercelulares (ingredientes que imitan la estructura de la piel).
Los antioxidantes, cuando se aplican tópicamente, disminuyen los daños causados por los radicales libres, ayudando así a evitar el daño celular, la destrucción de colágeno debida a la inflamación y la inmunosupresión. Estas acciones son de gran valor para la piel. Pero dejando a un lado las promesas insistentes que hacen los que dicen que sus productos contienen los mejores antioxidantes, los estudios de investigación han llegado a una conclusión muy clara: no hay un único antioxidante que sea el mejor, sino tan sólo muchas opciones potentes y muchos estudios de investigación que demuestran los beneficios que pueden brindarle a la piel los diversos antioxidantes como granada, curcumina, superóxido dismutasa, extracto de semilla de uva, té verde, licopeno, vitamina E, vitamina C, dimetiletanolamina, glutatión, ácido úrico, carnosina (beta-alanil-L-histidina), glucopiranósidos (resveratrol), niacinamida, polifenoles (epigalocatequina-3-galato o EGCG), genisteína, picnogenol y más.
Otro descubrimiento importante: muchos investigadores creen que un solo antioxidante, sin importar cuán estable o potente sea, no es tan eficaz para la piel como un grupo de antioxidantes, porque los antioxidantes combinados pueden ejercer una acción sinérgica acumulada en la piel.
Los ingredientes mensajeros interactúan con las células epidérmicas a través de sitios receptores o rutas celulares que esencialmente permiten que estas sustancias le digan a una célula que se comporte o que funcione de mejor manera. Es decir, le dan instrucciones a la célula para que se repare a sí misma y actúe de manera normal al reducir la inflamación, fomentar la producción de sustancias saludables para la piel e inhibir las sustancias que hacen que se descomponga el colágeno, entre muchas otras cosas. Sin duda alguna, esta es el área más prometedora de la investigación que actualmente se está llevando al cabo en el ámbito de los productos para el cuidado de la piel. Los ingredientes mejor investigados en esta categoría son, por mucho, los retinoides (vitamina A), específicamente la versión que se vende con receta llamada tretinoína, que se encuentra en Retin-A y Renova (la tretinoína también está disponible en una versión genérica). Cuando se incluyen en productos cosméticos, el retinol y el retinaldehido han demostrado tener una eficacia similar a la de la tretinoína. Otros ingredientes mensajeros que siguen siendo estudiados incluyen una amplia variedad de péptidos, así como la niacinamida. Sin embargo, hasta ahora no se han realizado estudios de investigación independientes que demuestren que los péptidos hacen lo que los fabricantes prometen en las etiquetas de los productos que los contienen.
Los exfoliantes ayudan a que las células superficiales de la piel se desprendan de manera más normal y "juvenil", para permitir que la piel funcione mejor y luzca más radiante y saludable. Son muchas las razones por las cuales las células se acumulan en la superficie, pero la principal es el daño causado por el sol. La normalización de la rotación celular sí mejora la tersura y apariencia de la superficie de la piel, pero los estudios de investigación también indican que puede mejorar la producción de colágeno. Los limpiadores granulados tópicos son una manera de exfoliar la piel, pero la exfoliación mecánica de este tipo puede tener un efecto severo en la piel y hay pocos estudios de investigación que muestren beneficio alguno. Por otra parte, ciertas sustancias definitivamente exfolian la piel, entre ellas el ácido glicólico, el ácido láctico, los polihidroxiácidos (gluconolactona y ácido lactobiónico) y el ácido salicílico.
Los ingredientes aclaradores de la piel inhiben la formación de melanina, disminuyendo así la apariencia de las decoloraciones color café. Entre los ingredientes aclaradores de la piel encontramos la hidroquinona, la arbutina, el ácido azelaico, algunas formas de vitamina C y el ácido glicirretínico.
Las sustancias intercelulares, que a menudo yo llamo "ingredientes que imitan la estructura de la piel", deben ser el ingrediente principal de todo humectante. Las sustancias intercelulares son aquellos ingredientes que existen naturalmente en la piel y que mantienen a las células epidérmicas unidas entre sí. Un clima seco, los daños por el sol, la irritación, la inflamación y la edad pueden disminuir considerablemente la presencia de estas sustancias en la piel. Las sustancias intercelulares en un humectante ayudan a mantener enteras las capas de la piel, haciéndolas resistentes y conservándolas en buena forma al darle los materiales que necesita para defenderse del medio ambiente. Los ingredientes tales como las ceramidas, el colesterol, los ácidos grasos (el ácido linolénico, los triglicéridos, la glicerina, los fosfolípidos y la lecitina) y los glucosaminoglicanos (ácido hialurónico y PCA sódico) son esenciales para ayudar a que la piel funcione de manera normal.
Independientemente del nombre que usen, ya sea producto cosmético farmacéutico u otro, un producto para el cuidado de la piel es tan bueno como los ingredientes que contiene, los cuales ayudan a la piel a funcionar mejor, o sea, a comportarse como si fuera más joven. De hecho, los humectantes (o cualquier producto para el cuidado de la piel que diga servir para las arrugas o la piel colgada) absolutamente deben contener una mezcla elegante de antioxidantes, ingredientes mensajeros y sustancias intercelulares, dado que estos ingredientes ayudan a que la piel conserve un nivel normal de hidratación, sintetice colágeno, disminuya las decoloraciones y prevenga el daño celular.
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